El regalo de clase, resuelto — sin que nadie quede fuera
Regalo para Profesor El regalo de clase, resuelto — sin que nadie quede fuera

Navidad y las políticas de centro

Diciembre es la segunda fecha en la que se plantea el regalo al profesorado, y la que produce las situaciones más desiguales: hay clases donde no se hace nada, clases donde se hace un detalle simbólico y clases donde se monta un bote casi como en junio. Como los niños hablan entre ellos y los docentes comparten sala, las diferencias se ven.

Lo primero: preguntar al centro

Muchos colegios tienen una posición sobre esto, y no siempre está escrita.

Las variantes que existen son básicamente cuatro:

  • Sin política, y cada clase hace lo que quiere. Es lo más común.
  • Preferencia por lo colectivo: se acepta un detalle de clase, no individuales.
  • Petición explícita de no regalar nada, que en algunos centros se comunica en la reunión de principio de curso y en otros se da por sabida.
  • Un canal alternativo propuesto por el centro: por ejemplo, que lo que las familias quieran aportar vaya a una recogida solidaria o a material para el aula.

Preguntarlo en secretaría lleva dos minutos y evita el único desenlace realmente incómodo: que la persona a la que se quiere agradecer el trimestre tenga que decidir en público si puede aceptar algo.

Qué encaja en diciembre

Un detalle pequeño, si acaso, y consumible

Por qué
Algo que se coma o se gaste, de valor claramente simbólico. Diciembre no es el momento del regalo con peso: ese es junio. Un detalle navideño que compita con el de fin de curso desgasta a las familias y multiplica la acumulación.

Lo hecho por los niños, que en diciembre es lo natural

Por qué
Es la época del año en que hacer cosas a mano encaja sin forzar nada: una felicitación de la clase, un adorno hecho por cada niño, una tarjeta colectiva. Y es lo que a esas edades les apetece hacer.

Nada de bote grande

Por qué
Si en la clase hay bote en diciembre y bote en junio, la segunda petición recauda menos y algunas familias empiezan a sentir la contribución como una cuota trimestral. Una vez al año funciona mejor.

Si hay recogida solidaria del centro, sumarse a esa

Por qué
Muchos colegios organizan en diciembre una recogida de alimentos, juguetes o material. Canalizar ahí el impulso de las familias resuelve el asunto, no crea comparaciones entre clases y no pone a nadie en el compromiso de aceptar un regalo.

El efecto acumulación, otra vez

Merece recordarlo porque en diciembre se dispara: un especialista que da clase a seis grupos puede recibir seis detalles navideños en la misma semana, y otros seis en junio. Doce objetos al año.

Por eso la recomendación de fondo de esta sección es la misma que en el resto del sitio: concentrar el reconocimiento en un momento y hacerlo bien, en lugar de repartirlo en varias fechas y varios objetos pequeños.

Una regla de marca de esta casa

Todo lo relacionado con la Navidad en el colegio toca de cerca a los Reyes Magos y a Papá Noel, y aquí hay una línea que no se cruza: nada de lo que se escriba en este sitio va a estropearle la ilusión a ningún niño. Los regalos de los que se habla aquí son los que hacen las familias al profesorado, y esa conversación es entre adultos.

Si en tu clase se organiza algo en diciembre, conviene tenerlo presente por un motivo práctico además de por el sentimental: los niños de infantil y primeros cursos de primaria están escuchando, y una conversación de padres sobre “lo que hemos comprado” en la puerta del colegio se oye perfectamente.


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