En el instituto lo organiza el alumno, no las familias
En secundaria el modelo del bote de clase se cae, y es mejor asumirlo que intentar sostenerlo. Quien haya organizado el regalo de fin de curso en primaria y lo intente igual en segundo de la ESO se encontrará con un grupo de WhatsApp de familias medio vacío, con seis profesores distintos y con un hijo adolescente que preferiría que su madre no organizara nada.
Por qué deja de funcionar
No hay una figura de referencia. Hay un tutor o tutora, pero no es quien más horas pasa con el grupo, y a veces no es quien más ha significado para ellos ese curso. El profesor que ha marcado a la clase puede ser el de historia o el de tecnología.
Las familias ya no forman grupo. En muchos institutos ni siquiera existe un grupo de WhatsApp de las familias de la clase, y si existe está inactivo.
Los alumnos tienen criterio propio y opinión sobre el asunto. A los catorce años, un regalo organizado por las madres del grupo genera vergüenza ajena. Y esa reacción es razonable: es su relación con sus profesores, no la de sus padres.
Lo que sí funciona
Que lo decidan y lo organicen ellos
Por qué
Acotar el destinatario a una persona
Por qué
Que el papel de las familias sea el transporte y el dinero, si hace falta
Por qué
Lo escrito sigue funcionando, y aquí más
Por qué
Los momentos propios de secundaria
El calendario también cambia. En primaria el pico es el fin de curso; en secundaria aparecen otros:
Fin de la ESO (4º). Cierre de etapa obligatoria, y para muchos el final del instituto. Es el momento con más carga de toda la secundaria.
Fin de bachillerato. Con la selectividad de por medio, y con un grupo que se dispersa por completo. Suele haber un acto de graduación organizado por el propio centro, y lo que hacen los alumnos encaja dentro.
La jubilación de un profesor. Es el momento en el que un regalo de los alumnos tiene más sentido de todos, y curiosamente el peor organizado, porque nadie tiene el encargo. Si se sabe que alguien se jubila, merece la pena que un grupo lo prepare con tiempo.
Sobre los límites, también aquí
Todo lo dicho sobre regalos a personal funcionario aplica igual en un instituto público. Y hay un matiz propio de la etapa: en secundaria las notas pesan más —hay selectividad de por medio— y por eso el momento del regalo importa. Un detalle después de las notas finales no plantea ninguna duda; el mismo detalle en mayo, antes de la evaluación, sí puede leerse mal.
Es un motivo más para dejar que lo organicen ellos al terminar, y no las familias durante el curso.